Patrimonio Histórico

yacimiento

Huellas de Reptil

Según el estudio de las huellas publicado por A. Pérez López (PÉREZ LÓPEZ, A., 1993), éstas se encontrarían en el Trías Sudibérico de la zona Subbética, a 1 kilometro al Este del pueblo de Cambil. Es el primer caso conocido de la zona subbética. Concretamente, las huellas estaban en una sucesión de materiales detríticos del Trías de facies Kemper, exactamente en niveles delgados de areniscas de 40 centímetros de potencia.

El rastro lo forman 8 huellas, 6 bien visibles y otras 2 enterradas, y de orientación diferente; 5 son de los antrópodos traseros (piés) y 3 de los delanteros (manos).

Las huellas son hiporrelieves convexos de areniscas, correspondientes a un cuadrúpedo de pies y manos pentadáctilos. Se caracterizan por la posición lateral, algo retrasada, del dedo V, con marcas dérmicas correspondientes a escamas del pie posterior de un reptil.

Se puede deducir que tenía más desarrollados los miembros posteriores. Las huellas correspondientes a estos últimos miden 30 centímetros, son semiplantígradas, más largas que anchas y con 5 dedos gruesos. En sus prolongaciones se aprecian garras de hasta 2,5 centímetros.

En cuanto a los miembros anteriores, sus huellas son mucho más pequeñas, pentadáctilas y digitígradas. Su largo y ancho son semejantes. Con los 3 dedos centrales bien marcados, se sitúan cerca de las huellas de los pies, por delante y en posición más interna.

La zancada mide 162 centímetros y el paso oblicuo 84 centímetros. Hay un par de huellas con orientación diferente, posiblemente debidas a la descripción de una línea curva en ese punto.

La buena conservación de las huellas indica que el sedimento tenía un alto contenido en agua, y un comportamiento elástico, condiciones que se dan en zonas litorales o próximas a los ríos.

Con todos estos datos, puede decirse que se trata de huellas correspondientes al icnogénero Brachychirotherium. Los autores son reptiles Arcosaurios, pertenecientes al grupo Rauisuchia. Podría tratarse de un Brachychirotherium cf. gallicum. Es posible que se trate de un animal omnívoro de 2 a 5 metros de longitud, aunque no es seguro. Los rauisuquios serían depredadores de potentes garras. El reptil pudo alcanzar fácilmente una longitud de 5 metros.

Construcciones Funerarias

Siguiendo la información aportada por Arturo Ruíz (RUÍZ RODRÍGUEZ, A., 1998), en el kilometro 57,5 de la Autovía Bailén-Motril se localizaron enterramientos atribuidos al Bronce Medio. Pueden situarse cronológicamente en una etapa posterior a los enterramientos colectivos conocidos en Albanchez de Úbeda, Cabra del Santo Cristo y Pegalajar, que responden a un modelo característico de un linaje o familia extensa (enterramientos colectivos). En el caso del Túnel de Santa Lucía, los hallazgos hacen pensar en otro modelo social basado en la familia nuclear.

Castillos Cambil Alhabar

Castillo de Cambil

El Castillo de «Qanbil«, situado en el margen izquierdo del Río de Cambil, ocupa toda la meseta, aproximadamente, rectangular del peñasco del mismo nombre. Está situado al Oeste del pueblo de Cambil, y su lado Este está formado por una pared casi vertical que cae en picado sobre el Río Cambil. Sus lados Norte y Sur tienen forma escarpada, siendo cortados casi verticales. Tan sólo el lado Oeste tiene un desnivel escaso, de unos 4,85 metros, por lo que el acceso al castillo se debía hacer por esta zona.

El castillo se estructura en dos niveles: uno central a modo de alcazarejo, y otro periférico. El recinto exterior del castillo sólo tuvo fortificaciones de algún tipo en la cara Oeste del peñasco, tal vez debido al empleo masivo de artillería que se hizo en su reconquista por los castellanos en 1485.

El interior del castillo es bastante tosco, con mampostería menuda y mucho mortero de yeso. El alcazarejo se forma por una meseta sobrealzada que estuvo rodeada de parapetos y quizás nivelada con tierra. En el sector Este se detecta una estructura ataulada en la que apoya y que la realza.

Castillo de Alhabar

El castillo de Alhabar, también llamado Harrabal por Hernando del Pulgar, con un porte más elevado, se sitúa en el margen derecho del Río Cambil, enclavado en un farallón rocoso, frente al Castillo de Cambil.

Ocupa toda la meseta superior del farallón, que presenta una fuerte pendiente, y murallones naturales que cierran los lados mayores del rectángulo (Sur y Norte, respectivamente). Debido a esto, los restos de estructuras, muy deterioradas, se limitan a las fachadas Este y Oeste.

La planta de la edificación es rectangular, marcada por la forma de la roca sobre la que se asienta.

En el espacio interior cabe destacar la existencia de dos niveles que fueron realzados por obra humana, uno central que hace las veces de alcazarejo y otro periférico.

La obra visible en el interior del castillo es tosca, de mampostería menuda y abundante mortero de yeso.

En él se ha habilitado un mirador, desde el cual, aún hoy, se puede imaginar el silbido de los sables árabes contra las espadas de los caballeros cristianos en el campo de batalla de Cambil.

¬ Notas:

Ambos Castillos fueron declarados “Bien de Interés Cultural” en 1985, pudiéndose observar aún, hoy día, de la muralla.

Castillo Mata-Bejid

El castillo se ubica en la entrada del valle encajado entre las sierras de Mágina y Almadén, en el paraje denominado «El Castellón». Ha sido datado por diversos autores a principios del s. XIV, siendo calificado como de construcción cristiana. Por los restos que aún se mantienen en pie, Mata Bejid parece un castillo con una función eminentemente estratégica, diseñado para sostener a una reducida guarnición.

Es de planta rectangular, muy alargada apoyándose sus lados menores, Norte y Sur, en sendas torres, y sus lados mayores, Este y Oeste, por cerramientos.

El cerramiento del sector Oeste está muy deteriorado, habiendo rodado gran parte de sus mampuestos ladera abajo, hasta el vecino arroyo de Los Prados. El del sector Este aún mantiene buena parte de su alzado, aunque muy rehecho, ya que se aprovechó como tapia posterior del corral de un cortijo, actualmente abandonado y en ruinas.

Las torres presentan planta cuadrada: la del sector Norte tiene unos 7,90 metros de lado y presenta cámara interior cubierta con bóveda apuntada; la del sector Sur parece más un bastión defensivo que una torre propiamente dicha, con un primer cuerpo completamente macizo y otro superior habitable, cubierto por dos bovedillas de medio cañón que se articulan lateralmente en un arco. El piso está empedrado, y la entrada es de argamasa. A su pie debió estar la entrada al castillo.

En el estrecho pasillo (5,60 metros de anchura) que une ambas torres, casi en el centro del patio de armas, y ocupando toda su anchura, hay un aljibe de cal y canto de proporciones modestas (1,60 x 2,90 metros en su interior).

La fortaleza está construida en mampostería regular bien ripiada, con cadenas de sillería en los ángulos.

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Castillo Mata-Bejid

El castillo se ubica en la entrada del valle encajado entre las sierras de Mágina y Almadén, en el paraje denominado «El Castellón». Ha sido datado por diversos autores a principios del s. XIV, siendo calificado como de construcción cristiana. Por los restos que aún se mantienen en pie, Mata Bejid parece un castillo con una función eminentemente estratégica, diseñado para sostener a una reducida guarnición.

Es de planta rectangular, muy alargada apoyándose sus lados menores, Norte y Sur, en sendas torres, y sus lados mayores, Este y Oeste, por cerramientos.

El cerramiento del sector Oeste está muy deteriorado, habiendo rodado gran parte de sus mampuestos ladera abajo, hasta el vecino arroyo de Los Prados. El del sector Este aún mantiene buena parte de su alzado, aunque muy rehecho, ya que se aprovechó como tapia posterior del corral de un cortijo, actualmente abandonado y en ruinas.

Las torres presentan planta cuadrada: la del sector Norte tiene unos 7,90 metros de lado y presenta cámara interior cubierta con bóveda apuntada; la del sector Sur parece más un bastión defensivo que una torre propiamente dicha, con un primer cuerpo completamente macizo y otro superior habitable, cubierto por dos bovedillas de medio cañón que se articulan lateralmente en un arco. El piso está empedrado, y la entrada es de argamasa. A su pie debió estar la entrada al castillo.

En el estrecho pasillo (5,60 metros de anchura) que une ambas torres, casi en el centro del patio de armas, y ocupando toda su anchura, hay un aljibe de cal y canto de proporciones modestas (1,60 x 2,90 metros en su interior).

La fortaleza está construida en mampostería regular bien ripiada, con cadenas de sillería en los ángulos.

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Iglesia de San Juan Bautista

La iglesia parroquial de Arbuniel está dedicada a la figura de San Juan Bautista, habiendo sido construida a finales del siglo XIX a iniciativa de Manuel Izquierdo, el párroco que en aquel momento atendía a la feligresía de la localidad.

En 1895 don Manuel Izquierdo, párroco de Arbuniel, concibió la idea de edificar una iglesia en dicha aldea. Debido a la falta de dinero para financiarla, él mismo recorrió los pueblos de alrededor buscando materiales para la construcción (carros, vigas para puentes, poleas, tejas, etc.).

El 28 de septiembre finaliza la construcción, eligiendo el día 7 de octubre para su consagración por ser la festividad de la Virgen del Rosario.

Desde que se edificó, la iglesia ha sufrido diferentes cambios y mejoras, los más recientes corresponden a la sustitución de suelos, eliminación de algunos altares y el arreglo del tejado y parte de la casa parroquial.

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Antiguo Hospital

El Antiguo Hospital cambileño es un edificio construido en la segunda mitad del siglo XVIII, en el que se advierte la exuberancia propia del barroco final o estilo rococó, reconociéndose como uno de los ejemplos más barroquizantes de la provincia de Jaén.

Su magnífica portada, estrecha y verticalizada, que a pesar de sus reducidas dimensiones, alienta un vertiginoso movimiento.

Se organiza en dos pisos y ático que protege un alero lobulado.

En el cuerpo inferior su puerta es adintelada, con pilastras de dibujos geométricos y entablamento con una gran cartela en su centro con el escudo del municipio.

A partir de una cornisa, con dos grandes volutas de cerradas espirales en sus extremos, se levanta estrechándose el segundo cuerpo, enmarcado por oblicuas columnas corintias geométricamente decoradas y un gran hueco para ventana que se cierra con una rejería convexa en contraposición con la fachada que es cóncava, lo que agudiza el dinamismo barroquizante.

En el ático aparece el escudo del obispo fray Benito Marín, con tres pináculos que enfatizan la verticalidad piramidal.

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Casa del Condestable

También de exuberante barroco es la lexicografía de la portada de la Casa del Condestable.

La puerta, adeintelada, está enmarcada por pilastras cajeadas que sustentan un entablamento convexo con escudo en el centro.

La convexidad es seguida también por la rejería del balcón, cuya puerta está enmarcada por dos escudos nobiliarios.

La decoración es abundante, sobre todo en los grandes aletones laterales.

El conjunto se remata también con un alero de madera cubierto con teja árabe.

Lo más interesante es este edificio es la portada, de estilo barroco, con entablamento y cornisa convexos, fantasía decorativa, grandes alerones laterales y escudos nobiliarios en el piso superior.

Casa-Palacio de la Calle Real

Se ubica en la Calle Real y pertenece a un barroco más contenido que los casos anteriores.

Esta Casa-Palacio presenta una fachada articulada en dos pisos.

Su portada es sencilla, adintelada, al igual que los ventanales que la rodean, repitiendo los superiores el mismo esquema que el balcón principal situado sobre la puerta de entrada.

Fuente de la Moraleda

El «Pilón de la Moraleda», es una de las fuentes más apreciadas por las gentes del municipio, y sin duda, la de mayor importancia dentro del casco urbano. Remonta su historia, al abrevadero de la Fuente de la Celada, cuyas aguas daban de beber al ganado que realizaba la ruta Cordel de la Moraleda – Vereda del Visillo.

Localmente, fue un punto de apoyo muy importante para los ciudadanos de Cambil, amén de cuando el servicio de abastecimiento de aguas no estaba presente o no funcionaba de manera correcta en las casas de los vecinos. En él también se paraba para dar de beber a las bestias (burros, mulos, etc.) cuando se volvía del campo.

El nombre con el que es conocida la fuente actualmente, puede tener su origen en el Cordel de la Moraleda, o en los numerosos Morales (cada día con menor presencia en el municipio de Cambil) que en antaño se encontraban en la zona. Hoy día, la fuente o «pilón», es un punto de reunión y encuentro en las gentes del lugar. Hay momentos del día, en el que las colas para llenar botellas y garrafas son importantes. Agricultores o viajantes de la zona, dan verdadero testimonio. Es más, vecinos de la cercana aldea de Arbuniel, realizan desplazamientos casi diarios para hacer acopio de estas aguas.

Castillo de Cerro Castellón

Los restos de este castillo están situados en el cerro Castellón, próximo al núcleo urbano de Arbuniel. Es una fortaleza medieval de regulares dimensiones donde se pueden apreciar los restos de la línea de muralla, torres derruidas y el aljibe. Tenía un emplazamiento estratégico, cercano al Nacimiento y en la cumbre de un cerro que dominaba la vega de cultivo, próximo también al camino que llevaba a Granada.

Esta fortaleza aparece citada en las crónicas medievales. Es el lugar conocido como Al-Buniyul, donde descansó el ejército del emir de Córdoba en el año 896, durante la aceifa que realizó contra los rebeldes de la cora de Tudmir, que recorrió parte del territorio jiennense. A sus pies se ha encontrado una necrópolis árabe. Las fuentes cristianas también hacen referencia al castillo de Arbuniel.

Torre de la Atalaya

Esta torre está situada en el cerro de su nombre, entre los límites de Noalejo (Jaén) y Montejícar (Granada), a 1334 metros de altitud (37º36’38’’ lat. N.-2º31’01’’ long. W), geográficamente vinculada a Arbuniel por proximidad y comunicación. La torre fue de planta circular, de unos nueve metros de diámetro. En la actualidad está derruida, pero aún puede observarse la base de la misma.

Está emplazada en un lugar estratégico desde el que se divisa amplia panorámica y equidistante de los castillos de Huelma y Montejícar, por lo que evidentemente fue un lugar de comunicación óptica entre ambos.